Proteínas
Suelen atraer comparación por marca, tamaño, sabor y tipo de proteína. Empieza con pocas opciones que representen distintos rangos de precio y evita comprar demasiados sabores de una misma presentación hasta conocer la demanda local.
Creatinas
La creatina monohidratada es una categoría fácil de entender para muchos compradores. Puedes combinar presentaciones y precios, pero conviene evitar tener demasiadas alternativas que compitan entre sí sin rotación.
Pre-entrenos
Pueden aportar variedad y recompra, pero hay diferencias de formulación, sabor y percepción de intensidad. Mantén una selección controlada y ofrece información de etiqueta sin hacer promesas médicas.
Ganadores de masa
Ocupan más espacio y suelen tener ticket alto. Pueden ser útiles cuando tu público los solicita, pero no necesariamente necesitas muchas unidades al inicio.
Aminoácidos y recuperación
Pueden complementar la compra principal. Su rotación depende mucho del perfil de cliente, por lo que conviene medir consultas antes de profundizar inventario.
Vitaminas y minerales
Amplían el catálogo más allá del entrenamiento. Si tu público busca bienestar general, pueden complementar el surtido sin depender solo de proteína o pre-entreno.
Usa tus ventas para decidir la siguiente compra
Después de dos o cuatro semanas, clasifica cada SKU: vendido, preguntado sin venta, sin movimiento o agotado. Esa información debe pesar más que una lista genérica de productos “imprescindibles”.