Usa porcentajes como punto de partida, no como regla
Un ejemplo para una tienda enfocada en fitness podría destinar 35% a proteínas, 20% a creatinas, 15% a pre-entrenos, 10% a ganadores de masa, 10% a aminoácidos/recuperación y 10% a vitaminas u otros complementos. Ajusta estos porcentajes según tu mercado; no son una garantía de ventas.
Evita demasiada profundidad en el primer pedido
Es preferible probar una o dos unidades de más SKUs útiles que concentrar gran parte del capital en muchas unidades de un producto sin historial. La profundidad puede aumentar después cuando ya conoces la rotación.
Combina rangos de precio
Dentro de una categoría intenta no ofrecer solo opciones premium ni solo opciones económicas. Una pequeña escalera de precios ayuda a atender clientes con presupuestos diferentes sin multiplicar demasiado los SKUs.
Cuida las presentaciones grandes
Proteínas de varias libras y ganadores de masa pueden consumir mucho capital y espacio. Inclúyelos si tu cliente los pide, pero monitorea cuántos días tardan en venderse.
Crea una lista de reposición
Cuando un producto alcance un nivel mínimo de existencias, agrégalo a una lista de recompra. Así tu segundo pedido se construye con datos y no solo con memoria.
Revisa el mix cada 30 días
Clasifica las categorías por ventas, consultas y margen. Reduce presupuesto en lo que no rota y aumenta poco a poco en lo que se agota o se pregunta con frecuencia.