1. Define el tipo de cliente que quieres atender
Una tienda cerca de gimnasios puede tener una mezcla distinta a una operación enfocada en venta por internet. Antes de comprar inventario, define si tu cliente principal será principiante, deportista frecuente, coach, gimnasio o comprador que compara marcas y precios en línea. Esa decisión ayuda a elegir presentaciones, categorías y profundidad de surtido.
2. Separa el presupuesto de inventario del resto del negocio
El dinero para producto no debería absorber todo el capital. También existen gastos de mobiliario, depósito o renta, bolsas, terminal o transferencias, imagen, publicidad, entregas y capital para reponer lo que sí se vende. En DSB × Minoru el nivel Mayorista 1 comienza desde $5,000; eso puede servir para probar surtido, pero no representa el costo total de abrir un negocio.
3. Empieza con categorías fáciles de explicar
Proteína, creatina, pre-entreno, ganadores de masa, aminoácidos y vitaminas son categorías que el cliente suele reconocer. No necesitas tener todas las marcas desde el primer día. Es mejor medir qué pide tu mercado y reinvertir en los productos que realmente rotan.
4. Elige un proveedor que te permita comparar y reponer
Revisa disponibilidad, mínimos de compra, tiempos, costos de envío, política de atención y la facilidad para mezclar marcas. Un catálogo amplio reduce la necesidad de abrir demasiadas cuentas desde el inicio. También es útil saber si puedes consultar fichas y precios antes de enviar el pedido.
5. Define precios antes de llenar los anaqueles
Calcula el costo real de cada producto incluyendo envío y otros gastos atribuibles. Después decide tu precio de venta según competencia, rotación y margen objetivo. No uses el mismo porcentaje automáticamente para todas las categorías: un producto caro puede requerir una estrategia distinta a un accesorio o producto de menor ticket.
6. Mide el primer mes y repón por rotación
Registra qué productos se preguntan, cuáles se venden, qué sabores se mueven y qué productos permanecen detenidos. El objetivo del primer surtido no es acertar perfecto: es comprar información real de tu mercado con el menor inventario inmovilizado posible.